Enero sin sustos: cómo ahorrar energía en casa sin renunciar al confort

Enero llega con frío, vuelta a la rutina y facturas que no siempre apetece mirar.
La buena noticia es que ahorrar energía en casa no va de pasar frío ni de vivir a oscuras, sino de usar mejor lo que ya tienes.
Desde la calefacción hasta la cocina o la limpieza post-fiestas, te dejamos consejos prácticos, reales y fáciles de aplicar para empezar el año cuidando tu consumo… y tu bolsillo.

La temperatura importa (más de lo que crees)

Uno de los errores más habituales en invierno es pensar que cuantos más grados, mejor. En realidad, la temperatura óptima está entre 19º y 21º.
A partir de ahí, cada grado extra aumenta notablemente el consumo sin aportar una mejora real en el bienestar.

El cuerpo se adapta rápido, y pequeños gestos como usar ropa de abrigo en casa o cerrar bien las estancias ayudan más de lo que parece.

Calefacción estable, no impulsiva

Subir la calefacción al máximo “para que caliente antes” no funciona.
Los sistemas de calefacción son más eficientes cuando trabajan de forma constante y estable, no con subidas y bajadas bruscas.

Mantener una temperatura regular evita picos de consumo y hace que el sistema trabaje mejor.

Controlar el consumo también es ahorrar

Aquí es donde nosotros entramos. Desde nuestra app puedes consultar tu consumo, ver cómo evoluciona y detectar cuándo se dispara. Tener esta información clara te permite tomar decisiones reales, no suposiciones.

Ahorrar no va de renunciar al confort, va de tener el control. Y eso empieza por saber cuánto consumes y por qué.